Los dominios del mayor tiburón del planeta azul

Un paraíso en el que habita una de las criaturas marinas más grandes, desconocidas y sorprendentes del planeta: las aguas de Ningaloo Reef, arrecife coralino de casi 300 Km. de longitud, son el coto de caza del tiburón ballena (Rhincodon typus), el mayor escualo conocido, el pez más grande de todos los que habitan en aguas dulces o saladas de la Tierra.

¿Conoces al tiburón ballena?


Desde el aire ya divisábamos con detalle el formidable arrecife, una ingente tarea realizada por los frágiles y diminutos pólipos coralinos. Lenta y pacientemente, con el transcurrir de los siglos, el pequeño invertebrado ha ido ganando una batalla que parecía tener perdida de antemano edificando, en pleno océano, una jungla de coral que da cobijo a miles de otras especies, tanto animales como vegetales.

Un escualo que se alimenta de plancton

El gigante entre los gigantes es la ballena azul, que supera los treinta metros y llega a las cien toneladas de peso. Pero tanto ésta como nuestro protagonista, el tiburón ballena, han podido crecer y desarrollarse gracias a las privilegiadas condiciones que existen en el mar para ellos: el alimentarse de una de las formas más primarias de vida, el plancton, les sitúan muy cerca de la base de la cadena alimenticia. Un depredador, como el tiburón blanco, necesita en su dieta una masa de energía mucho mayor, al perderse ésta a lo largo de los distintos eslabones alimenticios. Nuestros gigantes están optimizando, sin duda, el consumo energético. Ser grande en el océano representa la mejor solución para lograr sobrevivir. Cuanto más grande es un organismo, menos enemigos potenciales podrá tener y más presas puede haber a su disposición. Además, bajo el agua, los organismos grandes son casi siempre más eficientes a la hora de desplazarse y gastan menos energía.

Un animal inmenso


El tiburón ballena, sin embargo, sigue siendo un misterio. Muy pocos científicos han tenido la oportunidad de localizarle. Muchos han pasado años haciendo inmersiones en aguas tropicales sin tener nunca este encuentro.

El tiburón ballena: ese gran desconocido

Del tiburón ballena se desconoce casi todo, desde el numero de ejemplares que pueden existir a aspectos de su biología, reproducción, migraciones, etc. Sólo hay un dato seguro: en ningún lugar es abundante. Así que, ¿cuál es la razón que atrae a estos gigantes animales a Ningaloo Reef durante una determinada temporada del año?.

Su llegada coincide con la reproducción de los pólipos coralinos. Ésta se produce de una forma explosiva durante el mes de febrero, y los óvulos fertilizados invaden masivamente las aguas del arrecife. Millones de larvas enriquecen el agua de nutrientes, dando origen a una auténtica sopa que bien puede ser el atractivo para los filtradores, como peces manta y tiburones ballena. En Ningaloo convergen, además, dos corrientes de agua bien diferenciadas: una proveniente del norte, cálida y cristalina, que aporta la excelente temperatura, y otra que, desde el sur, trae aguas frías y ricas en nutrientes, garantizando una colosal masa de alimento. Estas corrientes están tan bien diferenciadas que, en escasos centenares de metros, puede pasarse de bucear con visibilidad de unos treinta metros a, repentinamente, no ver más allá de nuestras propias manos.

¿Te atreves a visitarlo?


Exmouth, el lugar propicio para el encuentro

Para vivir encuentros con estos animales marinos, deberás viajar de marzo a mayo a un pequeño pueblo del noroeste australiano llamado Exmouth. Para llegar a él es necesario llegar hasta Perth en cualquiera de los vuelos internacionales que salen desde Europa: Quantas, Tai, Brithis, Singapure, son algunas de las líneas aéreas que hacen este trayecto. Después volaremos en Anset, haciendo escala en Geraldton, Denham, Carnarvon, hasta llegar a Exmouth. En el camino habremos dejado lugares muy interesantes como Shark Bay: famoso por los amigables delfines de Monkey Mia y por los dugongos que habitan en esta gran bahía australiana.

Desde Exmouth podremos hacer fantásticas inmersiones en las aguas de Ningaloo y en la isla de Morion, donde los tiburones tigre, martillo y balleneros son también muy abundantes. Bucear en estos fondos todavía salvajes es vivir un sinfín de emociones: además de todos los escualos imaginables, la vida pelágica es extraordinaria.

Adéntrate en las profundidades


Cardúmenes de todo tipo de peces, serpientes marinas, tortugas, mantas, meros gigantescos nos acompañaran en cada inmersión. La única objeción que puede hacerse son las cambiantes condiciones del agua por las mareas y los nutrientes que existen en suspensión. La unión de estos dos factores enturbiarán a menudo el agua, pero nos compensarán con la gran riqueza que producen.